O también: el porno como proceso, por supollo. La transformación de un fenómeno como éste en un “dildo” (cf. P. B. Preciado) implica también cierta actividad y genealogía del objeto, del dildo. Es decir: implica un proceso, y éste determina “las estrategias de relaciones de fuerza sosteniendo tipos de saber” (Foucault, Dits et écrits, vol. III, pp. 229). El dildo pornográfico es un dispositivo; esto implica, según Agamben, 3 puntos:
1) El dispositivo se trata de un conjunto heterogéneo que incluye virtualmente cada cosa, sea discursiva o no: discursos, instituciones, edificios, leyes, medidas policíacas, proposiciones [¿prohibiciones?] filosóficas. El dispositivo, tomado en sí mismo, es la red que se tiende entre estos elementos.
2) El dispositivo siempre tiene una función estratégica concreta, que siempre está inscrita en una relación de poder. Esto confiere al dispositivo unos movimientos más o menos determinados si se entiende todo el sustrato que posibilita su funcionamiento.
3) Como tal, el dispositivo resulta del cruzamiento de relaciones de poder y de saber.
