de un momento a otro
aceptar aceptar
que hemos comprometido cuerpos que desconocen nuestro cotidiano paradero
es decir
más allá de la idea de baño, de la idea de cena, de la idea fabulosa de asolearse
quién podría decir con seguridad que aquellos cuerpos que se ensamblaban desensamblándose podrían hacerse una pequeña idea de nuestros sueños a diario, de las caminatas más aburridas, del pago por internet de nuestros servicios humanos: agua, energía, pornografía, gas, tanta internet, etc.
entonces sería como imaginar que cabría toda nuestra vida en 21:9
etc.
pero eso es imposible si pensamos que la síntesis es acaso nuestra mejor forma de comunicar
no lo es, amiga
no lo es
no lo es
es el dolor
fracciona aquello que nunca podrá ser sólo un resumen y entrega a tus sueños, a aquellos actantes que podrían vigilarnos, algo de ternura, algo de certeza
pero a veces sólo hablo de ratios de pantalla que reúne una composición, un gesto determinado sobre el vacío: cosas que, por estar en un frame, están terriblemente tejidas, sin que veamos que nada traspasa el tejido, si quiera una suave brisa o el rumor de una guerra lejana
la cama temblar
el hígado pudrirse en mis manos rotas
ayiyai
no tenemos la culpa de comprometerlo todo
todo con todo
eso quiere decir que nunca el negocio ha sido meter o dejar meter
sino otra cosa en medio
dolorosísima tantas veces
