“Amar es la tensión entre dos cuerpos que saben que nunca se tocarán, porque tocar al otro es imposible”, dice una personaje de una novela de Damián que estoy leyendo […] y también estuve leyendo La nueva novela, de J. L. Martínez. Hay un poema que habla sobre la aparición de un perro en el cruce de dos calles. En una parte dice:
b. Que el Fox Terrier sea visible
en cualquier punto de ambas avenidas,
no significa que en la intersección de las 2 avenidas
no pueda haber un punto donde el Fox Terrier sea invisible.
c. Si el Fox Terrier se encontrara detenido
en la intersección de ambas avenidas,
sería visible desde cualquier punto de la avenida Gauss.
d. Si el Fox Terrier se encontrara detenido
en la intersección de ambas avenidas, en forma invisible,
sería visible desde cualquier punto de la avenida Lobatchewsky.
3.
a. Sólo es posible suponer que el Fox Terrier
haya desaparecido en esa fisura precisa e infinitesimal
en que se intersectan ambas avenidas.
b. Dado que esa fisura precisa e infinitesimal
pertenece a las geometrías no euclidianas
la única solución es que el Fox Terrier
regrese por sus propios medios desde esa otra dimensión,
cuya entrada y salida se encuentra en la intersección
de las avenidas Gauss y Lobatchewsky.
y pienso en dos potreros que colindan, en ese espacio infinitesimal que une a un potrero que está al lado de otro… el chiste sobre potreros que se invaden (o no), sobre si el amor es la victoria/tensión de dos cuerpos que nunca podrán tocarse… Porque, bueno, no vamos a negar los hechos: hemos sentido el contacto… incluso podría ir ahora mismo al alambrado que separa esta parcela y la de al lado y constatar que no hay un hueco absoluto entre los dos espacios… peeeeero: está ese espacio infinitesimal, demasiado delgado, infradelgado (como diría el Duchamp); espacio en el que el “contacto ocurre” (no sé si has hecho eso de juntar muy lentamente dos dedos frente a tus ojos, lenta lentamente para identificar el momento en que se genera la sensación de contacto… yo lo he hecho mucho… también he proyectado las sombras sobre una superficie para identificar en qué momento la luz deja de pasar y las sombras de los dedos cierran el círculo, completando el contacto…). El caso es que ese contacto realmente no es nuestro; ese espacio infradelgado entre mi potrero y el potrero vecino es un espacio que no es ni mi potrero ni el potrero vecino. No sé si estoy enredando todo, pero lo que quiero decir es que en ese espacio no se es ni uno ni otro. Pero entonces ¿qué se es? ¿Superposición?, ¿disolución?, ¿“polimerización”?, ¿qué es?… Cuando uno acaricia de verdad verdad… con o sin deseo, pero con amor, ¿qué estamos haciendo realmente? ¿Intentar superar esa tensión aterradora que cité arriba?, ¿superar una tensión que es el amor mismo?, ¿superar la tensión para crear un espacio, una isla mínima que se extinguirá tan rápida y levemente (la más de las veces) como apareció?, ¿una isla donde yo no soy yo ni vos sos vos?
