llorando suspiró: el porno no es espejo de nada, es una nube
es una maldita nube y no un espejo
nacimos tristes y deseosos
y la tristeza y el deseo forman nubes para demostrar que están ahí
(lloraba harto, mientras) [1]
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[1] El porno no es dios, ni siquiera uno cruel, Martín.
