tendremos que aceptar que no conocemos el rostro de nuestras figuras sagradas, ni nuestro dios tiene posibilidad de rostro, porque en el fondo da la impresión de que
tendemos hacia la metafísica de la imagen > materialidad del cuerpo, su registro, su neurología, etc.
por lo que, en el fondo, cierto porno tiene mucho de consciencia cristiana, de forma simbiótica de la fe y el amor por los íconos
ni Jesús ni María tenían rostro, pero sí eran cuerpos: cuerpo embarazado, cuerpo torturado, crucificado, y por tanto cuerpo que sangra, cuerpo que se ofrece en una cena, cuerpo que es lavado, cuerpo fecundando, cuerpo que mantiene las marcas de la violencia sagrada, hiper-cuerpo (pasado por procesos divinos)
por lo que tiene algún sentido, oh oscuridad del razonamiento, que el origen del mundo sea parcial, pero al mismo tiempo aprehensión, prefiguración, el terror del espacio sustrato
