la habitación a oscuras pierde su blanco propicio
nos vamos acostumbrando
a trabajar con estas nuevas lámparas focales
la saliva va y viene
y sé
que los líquidos se hacen juegos de refracción
ante el espectador
nada queda
sino el ánimo de querer
otros ánimos
en definitiva, no nos interesa mucho amar
