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El facsímil de la primera edición de Sobre Videodrome que anexamos a continuación requiere una nota particular. Si bien el interés por la obra de Robert Pantoja se fue volviendo cada vez mayor luego de los sucesos del 34, la claridad sobre sus publicaciones y producciones es cada vez menor. Lo único que guardamos con total certeza, como texto base, es este fanzine publicado en algún lugar entre Ipiales y el Nudo de los Pastos por las primeras fuerzas trans-f que acoplaron viejas risográficas (en una EZ 220u, en este caso particular) y comenzaron a publicar. De ahí que este fanzine sea uno de los primeros en integrar uno de los logos trans-f de la no-Colombia (en concreto, el dibujado por la ilustradora Fade Lasu). Por tanto, es uno de los primeros textos producidos en el primer y optimista movimiento de desterritorialización trans-f, lo que explica que el contenido no estuviera directamente relacionado al movimiento o comunicación de los motores-k y demás. Incluso, es extraño que, en tanto texto de filosofía, esté al margen de las discusiones de ese tiempo, más relacionadas con relecturas del anarquismo, feminismo, descolonialismo e indigenismo que editoras como Pie de monte (Bogotá), Chivo Expiatorio y Ediciones Proxy (Medellín), Kikuyo (Kito) o la Imprenta Comunera (Kali) produjeron en un primer momento con bastante ánimo. Seguimos el ánimo de Vero Puetamán (cuyo fanzine sobre Pantoja, Ojazo, nos parece clave), al decir que el tema y disposición del fanzine que anexamos a continuación es la prueba, no de un desinterés por temas fundamentales de la filosofía del momento, como los mencionados, sino de una búsqueda bastante particular y solitaria. El camino que Robert Pantoja parece haber dimensionado para su proyecto filosófico no ignoraba los problemas que pueden reunirse en el feminismo o decolonialismo y demás ramas o modos de lo que ahora entendemos como filosofías de la subalternidad. Más bien sucedía, y esto es clave, que Pantoja prefería eludirlo, al modo en que el barroco hace uso de las elusiones para establecer un contacto con el mundo. La formulación de los problemas filosóficos en Pantoja, entonces, pueden pecar de autismo, pero no de ignorancia o desdén. Esto, por supuesto, hizo que la recepción de su obra fuera tan particular y, en últimas, se identificaran posteriormente todos aquellos aspectos políticos fundamentales de las filosofías de la subalternidad. Quizá esto explique que no hubiera plenamente una urgencia por reproducir este fanzine o, si quiera, la obra de Pantoja; cosa que sí sucedió en años cercanos a la edición de este facsímil. Ahora la obra del filósofo no-caucano (cuya vida y obra aún representan un misterio) es analizada en pequeños nichos que encuentran herramientas y sensaciones muy útiles para las nuevas éticas del contacto o de los afectos. Entre estos colectivos, este grupo de investigación ha asumido una labor de búsqueda apasionada y exhaustiva.

Por supuesto, otro detalle bastante intrigante sobre este fanzine fue que pudiera ser encontrado en óptimas condiciones. La anécdota no deja de ser fascinante, pero debemos resumirla en pos de aligerar esta nota introductoria: un grupo de refugiados que huían hacia el Amazonas hicieron una parada en la antigua iglesia, y luego campo de concentración fósil, de Las Lajas. Ya vacío después de las masivas “reincorporaciones” y retiradas, este grupo encontró una pequeña caja de cartón (de un computador portátil) con varias publicaciones, entre fanzines post-k (del año 1 al 5 p. k.) y libros del Periodo Fósil, más o menos entre 1976 y 2002 d. C. Entre estos materiales estaba esta edición del texto de Robert Pantoja que rápidamente se puso en circulación entre grupos más o menos cerrados hasta que llegó a manos del compañero Martín Caicedo quien lo trajo a nosotrxs.

Para terminar, es importantísimo decir que, aunque tenemos la certeza de la autoría de este texto, varias fuentes afirman la producción de al menos 8 rediciones de este fanzine. Al parecer, cada nueva entrega sumaba, al artículo que ya conocemos, varios escolios o comentarios que desplegaban o aumentaban la reflexión principal. Algunos de estos fragmentos han sido recolectados y están siendo editados también por nosotros y publicados próximamente. Ha sido particularmente difícil, como todo ejercicio de rastreo y redición post-k, tener una claridad sobre estos fragmentos debido a que, al parecer, el autor no fue el encargado de todas las ediciones y, además, tampoco digitalizó este contenido, perdido en gran medida en los flujos de guerra de los primeros años de nuestra era. Quizá los fragmentos que se han recuperado de un posible ensayo sobre los dispositivos pornográficos sean los que más certezas nos ofrecen, pero la heterogeneidad de estos escolios deja un gran campo de posibilidades de trabajo y búsqueda. La mayoría de citas y referencias encontradas, en cambio, sí provienen de los repositorios web y de uno que otro fanzine aún en circulación y reproducción entre colectivos editoriales en los territorios andinos, Panamál y algunas ciudades estado de los Llanos y no-Venezuela.

El volumen recopilatorio, que reunirá Los escolios sobre Videodrome, tratará de poner en diálogo este núcleo con al actual volumen de Actividad parasitaria y otros escritos. El libro que integrará estos dos volúmenes reunirá también los demás textos desperdigados del filósofo no-caucano en una antología de obras encontradas hasta la fecha que llevará por título Introducción a una filosofía de la violencia. Obra encontrada de Robert Pantoja. Esta meta, por supuesto, cuajará los años de búsqueda y lectura de esta obra y su relación de la frontera-k, es decir, todas aquellas propuestas literarias y filosóficas que se encuentran en la difusa época transicional.

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