veo hasta abrirse la piedra como un ojo-flor rocosa que inhala o pulsa eléctricamente el suelo dibujando un mapa una frontera que me toca y me dice eres frontera y al mismo tiempo eres nube o neblina porque tocas la piedra la flor-ojo rocoso que extraña el límite y tiembla ante el advenimiento de un mundo mundos posibles nuevos
