es la popular estrella
Janice Red la pelirroja de fuego anal, la de las paredes vaginales más endemoniadamente peligrosas
todos los que pasan por mí se han vuelto adictos al viagra
bromea
pero es una broma cruel porque sabemos que Edward Rodríguez, la última revelación cubana, no volvió a grabar ni una escena después de la sesión hardcore con Red en la serie Internet Shockxxx #3
por ahí incluso se le ve, según chismes, rondando solitario por las calles de Miami en busca de un barco que lo devuelva a La Habana
[últimas actualizaciones afirman que está preparando su viaje de regreso en lancha, listos los remos y desahuciado todo lo que de bienes y dignidad quedaba del pobre Edward, conocido ahora como “El loquito” Rodríguez]
y Red sabe que le clavó el tacón negro de siempre, su favorito, en el pecho a Rodríguez, como a muchos otros
esa es su pose favorita, ella triunfando de gozo ante los cuerpos masculinos porque en las escenas lésbicas todo parece más bien una proyección de una superanimación en 3D
ay, suspiran algunos, Janice and me
ella te hará creer
es tan cálido
la luna como caña sobre Rodríguez
la luna como habanera o como mugre agradecido, cosas incomprensibles, pero de posible relacionamiento erótico
de tierra caliente la vagina capaz de todo de Red
la prisión de una convención de pornografía en Detroit donde Janice estalla diciendo y riendo
Nadie se salva de mí
todo es mágico
como en el vientre de la madre universal que violó la humanidad hace tanto
y todos la miran sorprendidos, creen en secreto que está loca, pero no dicen nada y ella sabe qué piensan y sigue diciendo cosas crípticas y dolorosas
una chica que estaba sentada al lado, le dice:
qué dilemas los de la mente confundir “madre” y “deseo”
“violación” y “retorno” y todas esas maricadas…
azotes, cada palabra una tras otra como azotes
